Echó café
en la taza
echó leche
en la taza de café
echó azúcar
en el café con leche
con la cucharilla
lo revolvió
bebió el café con leche
dejó la taza
sin hablarme
encendió un cigarrillo
hizo anillos
de humo
volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme
sin mirarme
se puso de pie
se puso el sombrero
se puso
el impermeable
porque llovía
y se marchó
bajo la lluvia
sin decir palabra
sin mirarme
y me cubrí
la cara con las manos
y lloré.
Jacques Prevert.
Desayuno
Etiquetas: Poesías
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)





8 comentarios:
Hermoso poema. Lo conocía, me lo hicieron leer una vuelta, pero no sabía quién lo había hecho.
MUY MARICON PARA UN METALERO COMO YO.
Son dos retratos que quizá echan por tierra aquello de que una imagen vale más que mil palabras...
Todo un descubrimiento.
Saludos.
Podrían inaugurar la sección Jacques Prevert.
Hola un saludo, respondiendo a su visita aca tambien yo estaré leyendo su blog, cosas interesantes. buenos deseos.
triste, desolador...
es bellísimo!
gracias
buenisimo!!!!!!!! no lo conocia!!!!
Publicar un comentario